La sexualidad y el juego: claves en el psicoanálisis de niños y adolescentes

 

La maestra Patricia Bolaños explicó las conductas normales en niños y adolescentes

La maestra Patricia Bolaños explicó las conductas normales en niños y adolescentes

Teorizar en los primeros años de vida es la base de la técnica psicoanalítica en niños y adolescentes porque la mayoría de sus trastornos se ubican en la infancia, afirmó Patricia Bolaños Moreno, maestra en psicoterapia por el Centro ELEIA, durante su ponencia enmarcada Segundo ciclo de conferencias, Entre la razón y la Emoción, organizado por la Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán (FESC).

La Sexualidad infantil y el Juego son las dos teorías ejes del psicoanálisis infantil, señaló. La primera plantea la búsqueda del placer en todas las actividades desde el inicio de la vida. Se divide en cinco etapas psicosexuales, en las cuales destaca una zona erógena del cuerpo por ser la más sensible al deleite (observe cuadro).

Desarrollo normal del individuo

Edad

Etapa psicosexual / Características

Tipo de Juego / Importancia

0 a 2 años Oral.- Chupan la mama después de estar satisfechos. Escondidas.- Elaboran la existencia e inexistencia de la madre

Balbuceo.- Primera experiencia comunicativa.

2 a 3 años Anal.- Placer al orinar o defecar, coincide con la enseñanza de control de esfínteres. Meter y sacar figuras.- Curiosidad por el cuerpo y su capacidad de entrada y salida. Juegan y se embarran con heces, orina, lodo o plastilina.
3 a 5 años Fálica.-Complejo de Edipo o Electra. Curiosidad por diferenciar los sexos. Determina las relaciones amorosas a futuro. Superhéroes (niños), la mamá o la comida (niñas) como una forma de atraer al padre del sexo opuesto y competir con el del mismo sexo.

Espiar a niños del sexo contrario.

La masturbación es común.

6 años a la pubertad Latencia.- Mayor intensidad en el desarrollo cognitivo y motriz. Etapa en la que se fortalece la autoestima y confianza. Competencias (Correr o juegos de mesa).- Pone a prueba los conocimientos y simboliza una competencia con el padre del mismo sexo o hermanos, por eso no soportan perder.
Pubertad a la adultez Genital.- Relación de pareja con un objeto distinto a los padres. Corporal (deportes).- En el adolescente una actividad lúdica es besar y tocarse.

Estas fases son de importancia porque en momentos de ansiedad se presentan regresiones que indican el tipo de experiencia en el desarrollo de cada uno de los periodos. Por ejemplo, en un examen, las personas pueden ir al baño (anal), comparar sus resultados con el otro (fálico), fumar o morderse las uñas (oral); de acuerdo con las etapas de fijación en las que se presentaron momentos de gran satisfacción o frustración, explicó la psicóloga.

Por otro lado, en la Teoría Traumática del Juego, Sigmund Freud establece que esta actividad recreativa placentera sirve para que el niño elabore sus propias emociones y supere las situaciones traumáticas al repasar o repetir una y otra vez la misma historia. Para Melanie Klein (1882-1960), figura principal en el psicoanálisis infantil, el juego es una actividad central, llena de sentido y significado que permite externar el mundo interno y expresar la serie de miedos y fantasías.

Los tipos de juegos o juguetes (observe cuadro) indican si un niño es sano porque estos evolucionan con los deseos, necesidades y sensaciones que desarrolla el niño durante su crecimiento, precisó la psicoanalítica. La capacidad de jugar se debe a la madre porque en los primeros años de vida ella es el mundo entero del bebé y es quien crea el espacio del juego. Una mamá, advirtió, incapaz de transmitir calma a su hijo en un momento adverso está negándole la capacidad de pensar con símbolos, es decir, jugar.

En los niños las emociones centrales son el amor y el odio. Cuando nace un hermano, el niño lo quiere, pero también tiene un sentimiento hostil porque le “quita su lugar” y se siente desplazado. Es sano que el niño juegue a matarlo mientras lo cuida para después revivirlo y así sucesivamente. Sin embargo, los pequeños que lastiman a los hermanos carecen de espacio suficiente para jugar una emoción que les resulta intolerable;  al no poder manejarla a través de una fantasía llegan a la acción, explicó Patricia Bolaños.

Un niño autista, añadió, presenta la psicosis más grave porque no es capaz de vincularse con los demás e interactúa con las personas sólo para satisfacer sus necesidades. Además, al estar desconectado de la realidad su desarrollo es limitado y desconoce la conciencia del juego. Otro caso parecido es el Síndrome de Asperger, los pequeños son muy inteligentes, pero socialmente torpes. No saben jugar debido a que no entienden el sarcasmo o la broma.

Existen formas de clasificar los problemas de conducta. Los berrinches y la hiperactividad pertenecen al grupo de la agresión, una característica necesaria en el desarrollo humano. Sabemos que un bebé tiene hambre porque agrede con sus gritos, el conflicto comienza cuando lastima al otro. Las fobias que obstaculizan otras áreas de la vida se catalogan como ansiedad, por ejemplo, dificultad al separarse de los padres después de un mes en escuela.

Por último, los trastornos o enfermedades psicosomáticos están centrados en la disfunción total o parcial de un parte del cuerpo (insomnio, anorexia, control de esfínteres), o bien, gastritis, dolores de cabeza recurrentes o dermatitis. En general, la mayoría de los problemas escolares son producto de un conflicto más emocional que cognitivo, acotó la especialista.

Llevar a los hijos a consulta es una herida narcisista para los padres, expresó. En la entrevista inicial con los progenitores se indaga la historia en el desarrollo del niño –embarazo y su contexto, el significado del nombre, un día normal en su vida, así como el conflicto que tiene, sus síntomas, cuándo y cómo pasó, entre otras–. Posteriormente, diagnostican por dos horas la capacidad de juego del niño con una caja que contiene diferentes materiales que corresponden a las diferentes etapas como coches, animales, cosas para dibujar, bebés, plastilina, etc.

Cuando los niños no juegan o se angustian –percepción real de un momento adverso por la incapacidad de simbolizar en la mente– son graves. Patear una pelota monótonamente no es juego, el juguete debe representar algo y lo que realice con él indica la forma en la que vive sus preocupaciones. La actividad recreativa debe disfrutarse, ser espontánea, denotar imaginación, fluidez, poseer historias y personajes, explicó.

Asimismo, continuó, cada juguete refiere una etapa (cuadro), por lo tanto, señala si la evolución del niño concuerda con su desarrollo, detectando así los problemas. En el pronóstico explican el conflicto del pequeño, su origen, el tipo tratamiento y tiempo estimado –algunos son indefinidos, otros pueden reducirse considerablemente en dos meses.

Adolescentes

La sexualidad infantil es el punto de partida en los adolescentes porque buscan la satisfacción oral (chicle, cigarro, teléfono, alcohol, plumas), anal (lenguaje soez, desorganización, suciedad, pulcritud) y fálica (competencias, triángulos amorosos, voyeurismo). Esta etapa de la vida es un proceso complicado porque marca la búsqueda de la identidad, la cual requiere de tres duelos infantiles: el cuerpo, la identidad y los padres.

Trastornos alimenticios como la anorexia y la bulimia puede entenderse como una dificultad por aceptar los cambios en el cuerpo. Para acceder a una vida adulta, los progenitores deben caerse del pedestal infantil y adaptarse a la separación. Durante la adolescencia existe una relación ambivalente de independencia-dependencia, comentó académica del Centro ELEIA.

Otros síntomas sanos para que el adolescente comience su vida adulta son: cambios constantes de personalidad, tendencia grupal, intelectualizar, fantasear, extremos religiosos, evolución sexual, masturbación, activismo social, pérdida de la noción del tiempo y contradicciones en el humor. “Estas conductas deben ser pasajeras para considerarse normales. Un joven en conflictos es aquel que no da problemas, no comunica nada y no forma grupos”, advirtió.

“Las tareas de los padres es sobrevivir; mientras más control intenten imponer, mayor agresión tendrán por respuesta. Llegar a una negociación puede ser una forma de control durante el estado de guerra. El niño se comunica con el juego; el adulto, con la palabra, y el adolescente con la acción (me tatué, me dormí, reprobé). La adolescencia no es una edad, es un estado mental” puntualizó la maestra Patricia Bolaños.

The URI to TrackBack this entry is: https://anamorin.wordpress.com/2014/06/17/la-sexualidad-y-el-juego-claves-en-el-psicoanalisis-de-ninos-y-adolescentes/trackback/

RSS feed for comments on this post.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: