Controlan tuberculosis en ganado con vacuna BCG

El doctor Fernando Díaz recomendó lo primeros días como los mejores para la inmunización de bovinos porque la cría no ha interactuado con micobacterias que reducen su eficacia

Para tener un exitoso control sobre la tuberculosis en el ganado bovino, es necesario segregar a los animales infectados, implementar tapetes sanitarios, mantener las medidas de bioseguridad y vacunar a los animales recién nacidos antes de su primer mes de vida, afirmó el doctor Fernando Díaz Otero, investigador del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP).

En su conferencia Control de tuberculosis bovina empleando vacuna BCG y filtrado de cultivo de Mycobacterium bovis, impartida enla FESC el pasado 13 de abril, el experto planteó que la tuberculosis es una enfermedad muy compleja que afecta a todos los mamíferos, desde humanos hasta ballenas. Su alta diseminación en el mundo impide que se pueda erradicar.

En nuestro país la prevalencia de tuberculosis en nuestro ganado lechero es 11.1% y en el de carne es de 2.9%. El investigador con 15 años de experiencia aseguró que la enfermedad afecta la salud y economía de México porque los animales reducen 17% de la producción de leche cuando la presentan, el riesgo sanitario en humanos es alto ya que sólo la mitad de los lácteos se pasteurizan y se pierden 450 millones de dólares anuales en exportación bovina cuando se presume su aparición.

En nuestro país, la prevalencia de tuberculosis en ganado lechero es 11.1%, y en el de carne es de 2.9%. El investigador aseguró que la enfermedad afecta la salud y economía de México porque los animales reducen 17% la producción de leche cuando la presentan. Por otra parte, el riesgo sanitario en humanos es alto, ya que sólo la mitad de los lácteos se pasteurizan. Cuando se presume la aparición de tuberculosis, se pierden 450 millones de dólares anuales en exportación bovina.

Por estas razones existe una Campaña Nacional Contra la Tuberculosis(sujeta a la norma oficial NOM-031-ZOO-1995), la cual estable que en zonas de baja prevalencia (2.9%) en ganado de carne, las medidas a tomar son: el diagnóstico y sacrificio de animales positivos, la cuarentena de los hatos infectados, la vigilancia epidemiológica en rastros  y mataderos y la constatación de hatos libres; mientras que en el ganado lechero estas condiciones se piden para una presencia de 11.1%.

Contextualizó que en México se calcula que entre 10 y 15% de la tuberculosis en humanos es causada por Mycobacterium bovis. El biólogo recordó que la infección en el hombre se adquiere por consumir leche o carne de algún ejemplar enfermo o se transmite cuando el individuo interactúa constantemente en el ambiente de algún animal infectado y el microorganismo viaja en el aire.

Cuando la infección se presenta, el organismo desarrolla una respuesta inmune celular inicial, pero en el momento en que empieza a declinar, la bacteria comienza a replicarse y es el momento en el que la tuberculosis evoluciona y se vuelve más contagiosa, explicó el biólogo.

El doctor Fernando Díaz Otero mencionó que la alta resistencia que genera el patógeno dificulta su tratamiento. Diferenció que, en ganado, la mejor forma de control es localizar la fuente de infección y eliminarla; mientras que en humanos el tratamiento es la combinación de tres o cuatro antibióticos por tres o seis meses, con altas restricciones y efectos secundarios. 

Los países con un alto índice en control de tuberculosis se ven amenazados por animales silvestres como el venado cola blanca, el búfalo, el tejón, la zarigüeya y el antílope de los pantanos, entre otros; estas especies representan un reservorio permanente de infección, señaló el doctor en ciencias biomédicas.

La vacunación es el método más utilizado para prevenir la infección en el sector bovino; no obstante, esta inyección tiene una caducidad de cinco años. Siguiendo las palabras del experto, una buena inmunización debe prevenir la infección y transmisión en animales vacunados, generar altos niveles de protección inducida, no interferir en las pruebas de diagnóstico y ser inofensiva para los humanos, entre otros aspectos.

Actualmente no existe una vacuna que proteja al 100%, pero la inyección BCG tiene alto grado de eficiencia. Ésta ha sido probada en los últimos 10 años en terneros de cinco a ocho meses de edad en Wallaceville, Nueva Zelanda. En estos estudios, expuso el doctor Díaz, la eficacia protectora contra el desarrollo de las lesiones fue de entre 30% y 68%. Los terneros que no obtuvieron una correcta inmunización estuvieron expuestos a las micobacterias ambientales antes de la vacunación.

La cepa de la vacuna BCG es la que se utiliza en humanos, aunque tiene mayor efectividad en animales, un 70%. Aunque, la alteración en el hospedero, agente o medio ambiente puede favorecer su aparición a pesar de la vacuna. No obstante, si la tuberculosis aparece, el número de lesiones y la carga bacteriana es menor a la de los no inmunizados, añadió.

El investigador expuso que se realizó un experimento para una tesis de licenciatura con 24 becerras de cinco a ocho meses de edad y libres de tuberculosis. Sometidas a un periodo de adaptación a través de una dieta, desparasitación, tratamiento para neumonías y vacunación contra otras enfermedades.

Después, el total de animales fue dividido en cuatro grupos para su vacunación. Al primero se le  inmunizó con un Extracto Proteico de Cultivo (CFPE); al segundo, le fue suministrado CFPE más interferón gamma (IFN-y); al tercero, la vacuna BCG; y el cuarto fue conservado como grupo de control, por lo que no fue inmunizado.

A los cinco meses se les inyectó una cepa virulenta de Mycobarterium bovis en una dosis baja de 104 Unidades Formadoras de Colonias. El objetivo principal del experimento era evaluar la respuesta inmune de cada grupo al comparar los grados de protección que adquirieron tres meses después de haber sido vacunadas, tiempo en el que fueron sacrificadas.

El resultado indicó que la vacuna BCG a bajas dosis brindó la mejor protección y que la inmunización no provocó efectos secundarios, como la alteración fisiológica, ni reacciones indeseables en el lugar de colocación. 

En otro experimento similar en condiciones de campo, efectuado con 224 animales de rancho con uno o dos años de edad y libres a la tuberculosis, la vacuna BCG (cepa Phipps) obtuvo los mejores resultados, con 95% de éxito contra 89% de CFPE y 79% del grupo control.

The URI to TrackBack this entry is: https://anamorin.wordpress.com/2011/07/18/controlan-tuberculosis-en-ganado-con-vacuna-bcg/trackback/

RSS feed for comments on this post.

2 comentariosDeja un comentario

  1. Quiero seguir tomando mi lechita sin q´me enferme,Je,Je,Je,Je
    ¡saludos Ana!

  2. Me gustaría saber si se puede diferenciar en prueba diagnóstica anticuerpos por vacuna o infección de campo, además que opinión tiene SAGARPA respecto al uso de la vacuna con otras medidas de control y erradicación; y por último si la estrategia de vacunar estará aprobada por los países que importan ganado de México.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: