Transferencia de tecnología académica: valor, creación y bien público

Indira Mukharji, Directora del Transferencia Tecnológica en la Universidad Northwestern

La universidad de Northwestern en Estados Unidos genera ingresos anuales por más de 100 millones de dólares a través de sus investigaciones, sus inventos y patentes. Indira Mukharji es la mujer que ha llevado al éxito esta institución al dirigir el Programa de Transferencia de Tecnología y durante la Semana de la Ciencia y la Innovación 2009 ella compartió este triunfo.

Indira Mukharji primero explicó que en su universidad existe una política de invención o de patentes. La cual es una condición necesaria para el empleo y el desarrollo. Ésta aplica para todos los trabajadores y estudiantes que utilizan las facilidades o recursos de la Universidad para descubrir, inventar o para elaborar productos con propiedad intelectual, agregó.

La inventora y dueña de siete patentes recalcó que los fondos de las universidades provienen del presupuesto federal, por lo que el dinero debe ser destinado al bienestar público.

Antes el gobierno tenía las patentes pero no sabía como hacer negocio con ellas, no se hacía el paso importante de la transición comercial, detalló Indira. Así mismo, las agencias de gobierno no metían la solicitud antes de la publicación de las nuevas ideas, señaló.

Indicó que después el gobierno reconoció la fuerza de la ciencia y la ingeniería de las universidades. Así los inventores, las universidades, el gobierno y la industria comenzaron a realizar políticas para llegar a una comercialización productiva.

Otro de los conflictos es que los investigadores no se rigen por el mercado, por lo que hacían publicaciones inmediatas; esto arriesgaba el registro de la propiedad intelectual, comentó la investigadora.

Agregó que ahora los científicos avisan con 24 o 48 horas de anticipación la publicación o presentación de sus descubrimientos o inventos a la universidad para que pueda realizar los trámites de protección necesarios.

Indira declaró que la universidad evalúa las ideas novedosas que son candidatas a una patente. Añadió que la propiedad intelectual es una forma de reunir capital y financiamiento para las investigaciones y proyectos universitarios, debido a que es difícil asegurar fondos del gobierno porque las universidades son criticadas por pedir demasiado.

Después se promueve la idea en el sector privado y se encuentra la industria adecuada, que incorporará en sus recursos el desarrollo de la idea con el personal adecuado, precisó.

Explicó que cuando las instituciones buscan a una compañía, por lo general eligen una pequeña con menos de 500 trabajadores. De igual forma para aliarse con alguna industria, la compañía de preferencia tiene que ser de Estados Unidos o poseer una fabrica ahí.

Indira Mukharji señaló que en caso de no encontrar la industria adecuada las universidades pueden crear compañías que se vuelven prometedoras y terminan siendo compradas por las grandes industrias.

Añadió que el sector privado son aliados comerciales de las universidades porque invierten en el desarrollo de estas tecnologías. Reiteró que es necesario someter una solicitud de patente previo a la publicación del producto, después éstos pueden ser llevados al comercio. Jamás se le da la patente a la industria.

La investigadora afirmó que la comunidad empresarial tiene pasos distintos a seguir para que la tecnología se vuelva rentable, por lo tanto, se negocian los términos del uso de la patente con la empresa, porque el desarrollo de la tecnología permite que la idea llegue al mercado.

Los derechos en la industria deben tener una conducta adecuada y la universidad monitorea el desarrollo y asegura que la dirección de la tecnología sea la correcta, declaró Indira Mukharji. Recalcó que combinar la compatibilidad y recursos para crear un líder interno que crea en un valor de la tecnología.

Aseguró que la capacidad de la universidad es limitada por lo que es necesaria la unión con la inversión privada. En el caso de la industria farmacéutica que es muy costosa no conviene la exclusividad y es mejor unirse a varias empresas.

La universidad de Indira Mukharji, por ejemplo, colocó 40 medicamentos en la industria terapéutica y contribuyó a la realización de fármacos para las epilepsia y ansiedad, detalló.

También para adquirir dinero la universidad puede vender los derechos de las patentes, la inventora afirmó que la última vez se obtuvieron 700 millones de dólares por este concepto.

Una pequeña fracción de las ganancias que se recaudan por todo este proceso se destinan al departamento donde se hizo la patente y otra parte se entrega a la escuela para que se invierta en proyectos de investigación que no tienen ingresos recurrentes para que el ciclo pueda continuar, explicó.

Indira Mukharji asevera con su experiencia la efectividad de este método con las palabras: “Es un proceso lento, pero son historias de éxito”.

Published in: on noviembre 16, 2009 at 6:38 pm  Dejar un comentario  
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